lunes, 28 de febrero de 2011

Información sobre la vacuna del papiloma virus humano

Fraude sanitario: Las vacunas contra el VPH no son "vacunas" en lo absoluto
Comunicado de Prensa Global

Por Norma Erickson Norma, Presidente de SaneVax (*)

      Todos los profesionales de la Salud y consumidores finales del mundo, experimentan una “epidemia” de fraude medico perpetrada por las compañías farmacéuticas, la FDA y los CDC. Los consumidores han sido abandonados por la Corte Suprema de EE.UU. ¿Cuándo diremos basta?

      Acorde  a la prevención del cáncer de cuello de útero, las vacunas contra el VPH no son vacunas ni previenen la enfermedad. ¿Por qué entonces, son clasificadas como vacunas por la FDA y los CDC,  dos organismos que son divisiones del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Norteamérica?

      De acuerdo con la definición, publicado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (United States Department of Health and Human Services), una vacuna es "un producto que debilita o mata  microorganismos (bacterias o virus) propuesto para la prevención o tratamiento de una enfermedad infecciosa".

      Las enfermedades infecciosas son también conocidas como enfermedades transmisibles o enfermedades transmisibles que manifiestan patologías clínicamente evidentes como resultado de una infección: la presencia y el crecimiento de agentes biológicos patógenos en un organismo huésped. La contagiosidad de la enfermedad indica la relativa facilidad con la que se transmite la enfermedad a otros huéspedes. Una infección no es sinónimo de una enfermedad infecciosa.

      Todo el mundo sabe que el cáncer no es una enfermedad infecciosa. Pues el cáncer no es contagioso "de persona a persona”. Por lo tanto, no es una enfermedad transmisible. Ergo, cualquier inyección adoptada para proteger contra cualquier tipo de cáncer, no es una vacuna.

      Ahora, eche un vistazo a esta definición, publicada en un documento titulado, FDA 101: Reconociendo Fraudes a la Salud: "Se denomina Fraude de la Salud a la venta engañosa o publicidad de un producto que dice ser eficaz para combatir condiciones médicas, o que puede resultar beneficioso para la salud, cuando no se ha demostrado científicamente que dicho producto sea seguro o eficaz para tales fines."

      No se ha demostrado que las vacunas contra el VPH sean clínicamente eficaces, salvo contra alguna que otra verruga genitales en ínfimas ocasiones, y (según el Instituto Nacional del Cáncer) “no es una entidad biológica real", en otras palabras no es una entidad biológica valedera para la reversión de lesiones CIN1 (que es un grado) y a menudo tampoco para la reversión de lesiones CIN 2. Ni un solo caso de cáncer cervical ha sido incluido en los ensayos clínicos de esta vacuna.

      Dado que el cáncer tarda un largo período en desarrollarse (de 15 a 20 años), pasará muchísimo tiempo antes que alguien pueda realizar una declaración creíble sobre estas vacunas contra el VPH evaluando si realmente tienen algún impacto sobre las tasas de cáncer de cuello uterino.

     Según la FDA, el criterio sobre fraudes a la salud refiere a publicidad o venta de un producto no probado y no seguro. Más allá de las limitaciones que tiene un sistema como el VAERS, los números hablan por sí mismos.
Después de la vacunación contra el VPH hubo:
                - 21.292 reportes sobre eventos adversos
                - 2092 hospitalizaciones
                - 8.617 visitas a salas de emergencia (guardias de hospitales)
                - 4.346 personas que no se recuperaron de eventos adversos
                - 689 casos en los cuales los pacientes quedaron discapacitados
                - y 93 muertes.
Esto significa que la peligrosidad es demasiado alta como para considerar a estas vacunas seguras.

      El equipo de SaneVax, consumidores y la comunidad médica mundial se preguntan porque las vacunas contra el VPH son designadas como “vacunas” en primer lugar. La única explicación posible para esta denominación, y la propaganda sobre “vacunas contra el cáncer” cuando se refieren a las “vacunas” contra el VPH es que se trate de una oscura maniobra para asustar a los consumidores y al mismo tiempo, limitar la responsabilidad de los fabricantes por los daños que causan sus productos. La FDA y los CDC no pueden permitirse ser ingenuos, y tampoco creemos que lo sean: Se está engañando al público con alevosía, comercializando las “vacunas” contra el VPH como "vacunas contra el cáncer."

      El equipo de SaneVax, los consumidores y la comunidad médica mundial quieren saber porque la FDA y los CDC violan sus propias definiciones permitiendo que la industria farmacéutica cometa un fraude a escala global, con total impunidad.

      La Corte Suprema de los Estados Unidos acaba de demostrar, sin lugar a dudas, que no está interesada en proteger a los consumidores de productos médicos. En consecuencia, los consumidores de todo el mundo quedan a la deriva confiando en sus funcionarios electos. Esperamos que estos políticos tengan el suficiente carácter moral para decir la verdad y contrariar a la Corte Suprema de Los Estados Unidos.

Si no, los consumidores de productos medicinales están abandonados a su propia suerte.

      Edúquese a sí mismo. Haga sobre las vacunas, la misma investigación que haría antes de comprar una casa o un automóvil. Asegúrese de que su médico sea confiable y que si una vacuna, tratamiento o medicamento no es seguro, asequible, necesaria y eficaz, no va a recetarlo.

Erickson Norma
Presidente
SaneVax Inc.

(*) SaneVax (*) La misión de  SANE VAX es resguardar a la sociedad de vacunas peligrosas, y promover aquellas que resulten efectivas, y lo hacemos mediante la educación y la información. Creemos en la medicina basada en la ciencia. Nuestro objetivo principal es proporcionarle la información necesaria para que usted pueda tomar decisiones correctas sobre su salud y bienestar. También proporcionamos referencias o recursos útiles para aquellos que experimentan lesiones relacionadas a las vacunas. Los artículos de SANE VAX están escritos por Norma Erickson, Presidente y Leslie Carol Botha mujer de la salud, educadora, periodista de televisión y el vicepresidente de Relaciones Públicas para SANE Vax, Inc. Otros miembros incluyen a Mathis Romero, madre de una hija lesionada por Gardasil y al Vicepresidente de Apoyo a las Víctimas; Janny Stokvis,-vicepresidente de investigación, Birrell Freda, y Linda Thompson. Exigimos la vacunas contra el VPH se retiraren del mercado hasta que un estudio independiente sobre su seguridad y eficacia haya sido llevado a cabo. Hasta entonces, estamos seguiremos con nuestros esfuerzos para realizar esta campaña en medios educativos alertando al público sobre los peligros de las vacunas contra el VPH.

Otras fuentes bibliográficas:
2.- www.bwnpatagonia.com.ar. Vacuna contra el VPH: Los CDC de EEUU mienten pero reconocen efectos adversos
                Además conviene saber y revisar la información de  los tres sistemas que se utilizan para vigilar la seguridad de las vacunas a partir de sus licencias y que son utilizados en los EE.UU. Mediante estos sistemas es posible controlar los eventos adversos causados por las vacunas y tambien detectar efectos adversos raros que no fueron identificados durante las series de  ensayos clínicos.  Los tres sistemas son:

El Vaccine Adverse Event Reporting System (VAERS) - un útil sistema de alerta temprana para la salud pública que ayuda a los CDC y la FDA a detectar los posibles efectos secundarios o reacciones adversas tras la vacunación.

El Vaccine Safety Datalink (VSD) Un proyecto entre CDC y 8 organizaciones medicas destinado a evaluar y vigilar los efectos adversos tras la vacunación.

The Clinical Immunization Safety Assessment (CISA) Network - un proyecto de 6 centros académicos de EE.UU. que realizan estudios sobre los efectos."



sábado, 19 de febrero de 2011

Sencillo y prático test para el cálculo de fractura a 10 años

Un test online permite calcular el riesgo de fractura a 10 años
Fue desarrollado por la Organización Mundial de la Salud; es sencillo y gratuito
Viernes 17 de abril de 2009 | Publicado en edición impresa
Sebastián A. Ríos
LA NACION
Bastan unos pocos clics en Internet para poder saber cuál es el riesgo que uno tiene de sufrir una fractura por osteoporosis durante los próximos diez años.
Completar el test online llamado FRAX no lleva mucho más que un minuto y permite estimar cuál es el riesgo absoluto de sufrir una fractura de cadera o de otra parte del esqueleto. Desarrollado por la Organización Mundial de la Salud y presentado ayer por la Fundación Internacional de la Osteoporosis (IOF, según sus siglas en inglés), es, además de sencillo, gratuito, y existe una versión en castellano.
"El test fue desarrollado para poder ser utilizado en lugares donde no es tan fácil el acceso a una densitometría", dijo a LA NACION el doctor José Zanchetta, miembro del Comité Directivo de la IOF. La densitometría es un estudio radiográfico que permite evaluar la densidad mineral ósea, y es el estudio estándar para el diagnóstico de la osteoporosis.
El test (al cual se puede acceder tipeando en Internet www.shef.ac.uk/FRAX/tool_SP.jsp?locationValue=4 )se basa en el análisis de importantes factores de riesgo para la osteoporosis, como son los antecedentes familiares o personales de fracturas, el uso de corticosteroides o el consumo de alcohol.
"Está pensada como herramienta educativa, ya que quien la usa realmente va a poder valorar el peso que tienen otros factores de riesgo para la osteoporosis, más allá de la densitometría -agregó el doctor Zanchetta-. El objetivo es que, cuando una persona se realiza el test, vaya al médico con esa información, ya que, llegado el caso de que sea necesario un tratamiento, debe ser el médico quien lo indique."
El único factor limitante para utilizar el test es la edad, ya que está diseñado para personas de entre 40 y 90 años.
En la Argentina, se estima que una de cada tres mujeres y uno de cada cinco varones mayores de 50 años sufrirán una fractura asociada a la osteoporosis, enfermedad que se caracteriza por una mayor propensión a sufrir fracturas ante traumatismos mínimos.
Calculador de calcio
La desmineralización de los huesos que resulta de un bajo consumo de calcio no es una parte fundamental del test FRAX; si bien el test permite ingresar los resultados obtenidos en una densitometría, no es un campo obligatorio para completar. Cada edad tiene sus propios requerimientos de calcio, y calcular si uno está incorporando cantidad suficiente de ese mineral indispensable para la salud ósea no es fácil.
No es fácil, a menos que uno recurra a otro test online presentado ayer por la IOF, mediante el cual es posible calcular cuánto calcio uno consume diariamente, comparar la cifra obtenida con los requerimientos de cada persona (según edad y sexo), e incluso hallar recomedanciones sobre cómo incrementar la ingesta de calcio.
El calculador de calcio de la IOF está disponible en www.iofbonehealth.org/latinoamerica/calculador-de-calcio.html? lang=esAl igual que el FRAX, el calculador también es de acceso gratuito y está escrito en castellano. Requiere, sí, un poco más de trabajo por parte del usuario, quien debe responder varias preguntas sobre su dieta habitual.
Según el doctor Zanchetta, el mensaje que busca transmitir esta nueva herramienta es muy sencillo: "Simplemente, consumiendo los alimentos adecuados, se pueden prevenir fracturas que ocasionan desde deterioro de la calidad de vida hasta discapacidad. Si bien tenemos que ingerir calcio a diario, existen etapas de la vida en las que el consumo debe ser mayor. Ahora se puede consultar el calculador de calcio de la IOF, en el que se especifica la cantidad que necesita cada persona".


martes, 8 de febrero de 2011

Sobre la Neumonía

SOBRE LA NEUMONIA ( Descripciones históricas magistrales )
“ Es el enemigo especial de la vejez.   El anciano tiene poca probabilidad de recuperación.   Es tan fatal la neumonía en este grupo que se le ha llamado el final natural del hombre”
“ En la edad avanzada, la neumonía puede ser latente y comenzar sin escalofríos.  La tos y la expectoración son mínimas, los signos físicos mal definidos y los síntomas constitucionales fuera de proporción con la extención de la enfermedad local”.
“Hay predisposición de los alcohólicos a desarrollar neumonía”
-          OSLER W. The Principles and Practice of Medicine. D Appleton and Co. New York, 1901 y 1903.
Osler escribió su tratado sobre «Los Principios y la Práctica de la Medicina», donde volcó su experiencia y una recopilación del conocimiento clínico, fisiológico y fisiopatológico de su época.    En pocos meses fue el texto más popular en Norteamérica y se extendió al mundo. Osler lo actualizó en 7 ediciones, hasta 1906.   Después de su muerte, sus discípulos publicaron  hasta la edición Nº16, en 1947, traducida al francés, alemán, español y chino. El libro de Osler reflejó la quinta esencia de la Medicina Interna: el conocimiento médico abarca no sólo las características clínicas de las enfermedades sino también su epidemiología y relaciones con la salud pública, incorporándole los descubrimientos atingentes de la medicina experimental, la microbiología, la bioquímica etc.
-          Reyes H. ¿Qué es Medicina Interna? Rev Méd Chile 2006; 134: 1338-1344

miércoles, 2 de febrero de 2011

Generalidades sobre las Anemias en el Adulto Mayor

Generalidades sobre las Anemias en el Adulto Mayor
La anemia es una patología que reviste mucha importancia en el estudio de la Gerontogeriatría, ya que es una patología frecuente en los Adultos Mayores.  Es el trastorno hematológico más frecuente en este grupo, llegándose a estimar una frecuencia en torno al 30 % de los pacientes ambulatorios y superior al 50 % en los ingresados. Su etiopatogenia parece ser multifactorial (malnutrición, infamación  subyacente,  cambios hematopoyéticos fisiológicos, etc.). Su prevalencia es alta, y su incidencia se incrementa con la edad, especialmente en los mayores de 85 años, segmento de la población que proporcionalmente más va a crecer en las próximas décadas, especialmente en Europa y algunos países de América Latina. Su importancia radica en que puede interferir en el funcionamiento de varios órganos y sistemas, relacionándose con un aumento de la morbilidad, la mortalidad y del déficit funcional  (1) (2).
            Las Anemias en el Adulto Mayor constituye un problema de salud de gran magnitud por su implicación etiológica en tres de los cuatro Síndromes Geriátricos: Inmovilidad, Caídas y Deterioro Cognitivo. A su vez, estos Síndromes Geriátricos representan un enorme coste económico, social y funcional para los Pacientes, sus familias y la sociedad en general.  Por tanto debe ser prioritario el adecuado estudio de estos pacientes.
            La anemia se ha asociado aumento de la mortalidad y es más probable el desarrollo de enfermedades malignas e infecciosas.
            En Latinoamérica la prevalencia de anemia es baja, variando en el rango de 13 % en hombres adultos a 24 % en mujeres embarazadas, no teniendo datos exactos en adultos mayores (3).
            Las principales causas de anemia en los ancianos son: la anemia de trastornos inflamatorios (llamada antes anemia de trastornos crónicos), la anemia ferropénica y la insuficiencia renal (4).  Algunos hematólogos piensan que las causas más frecuentes se derivan de la mielodisplasia (entrevistas personales).
            La anemia no debe de considerarse como una consecuencia de la vejez,   sino como un Síndrome que debe de ser investigado y diagnosticado. Las anemias leves se pasan por alto en un porcentaje importante de Adultos Mayores,  de allí la importancia de su estudio en este grupo de personas.
Bibliografía:
1.    Foro mundial de ONG sobre el envejecimiento: declaración final y recomendaciones. II Asamblea mundial sobre el envejecimiento «por una sociedad para todas las edades». Rev Esp Geriatr Gerontol 2002; 37 (S2):66-72
2.     Ageing in Spain. Second World Assembly on Ageing. April 2002. Madrid: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Secretaría General de Asuntos Sociales. Instituto de Migraciones y Servicios Sociales (IMSERSO); 2002.
3.    ( Hoover O, Carnaval E, Facchini M, Franco RD, Ortiz r, et al. Manual Ilustrado de Anemia., Anemia Working Group Latinoamérica)
4.    Remacha A, Sardá M. Revista Anemia, Anemia Working Group de Iberoamérica. Vol. 2 Num. 1, Enero 2009.

 

lunes, 31 de enero de 2011

De mis escritos

DOS SEÑORAS
Narrativa breve
De mi libro Largo Camino
Dedicado a mi hija Mabel

Desde el momento de su formación quedaron juntas, una a la derecha y otra a la izquierda, ambas eran parecidas, pero no gemelas.   Gatearon juntas, diron sus primeros pasos una junta a la otra y siempre han actuado de forma coordinada.   Conforme a la moda a veces están abrigadas y a veces no...
Durante el día son muy activas y sólo descansan de noche.
Les fascina observar mucho y cuando pasean se dan cuenta del peinado nuevo de fulana, del cambio de marido de sutana y en fin todo lo que pasa a su alrededor.
Ambas vivieron bastante tiempo y dejaron de existir juntas y creo que fueron muy felices.
Una de elas se llamó Ró y la otra Dilla, una fué sepultada a la derecha y la otra a la izquierda, sin que su posición tenga algo que ver con política...

lunes, 24 de enero de 2011

Ejercicio físico y corazón

En un estudio, realizado por investigadores españoles y canadienses y publicado en la revista ‘Circulation’, se ha logrado demostrar los efectos crónicos del ejercicio a largo plazo sobre un modelo animal. Tema tan importante que el día de hoy salió en el Telediario internacional de TVE internacional.
Este es un estudio muy importante ya que demuestra que el ejercicio de resistencia continuado durante años podría provocar alteraciones en la estructura y función cardíaca y crear un sustrato para padecer arritmias.   Como lo demuestra  por primera vez un estudio publicado en la revista Circulation, liderado por el Dr. Lluis Mont, la Dra. Anna Serrano-Mollar, el Dr. Josep Brugada, la Dra. Gemma Gay-Jordi, la Dra.Begoña Benito del Hospital Clínic de Barcelona/IDIBAPS/IIBB-CSIC; en colaboración con el Dr. Stanley Nattel del Montreal Heart Institute y la Universidad de Montreal, en Quebec, Canadá.
                En el mismo el  objetivo del estudio, que ha durado cinco años, fue determinar en un modelo animal los efectos crónicos del ejercicio a largo plazo, algo muy difícil de realizar en humanos por el punto de cronicidad. Por lo que para demostrarlo los investigadores del equipo del Clínic sometieron a un grupo de ratas a 1 h de ejercicio diario intenso durante 4, 8 y 16 semanas -lo que en humanos podría ser el equivalente a un entrenamiento diario durante 10 años-  y compararon sus corazones con el de otro grupo de ratas sedentarias (grupo control).
                Durante el timepo del estudio observaron anomalías en la estructura del músculo cardíaco (fibrosis) en las ratas sometidas al ejercicio intenso, especialmente en aurículas y ventrículo derecho ( ver fotografía del músculo de la rata), lo que sugiere una relación directa del esfuerzo de resistencia realizado durante años de forma continuada con las probabilidades de sufrir una arritmia cardíaca. Lo que se correlaciona con las observaciones clínicas de una mayor probabilidad de sufrir fibrilación auricular a largo plazo en atletas de resistencia. La investigación demostró,  también,  que estos daños puden ser reversibles, tras cuatro semanas de reposo, los corazones de las empezaron a recuperarse.   Pero, los investigadores consideran que hay un punto de no retorno, que,  “todavía no etá identificado”.
                Según el Dr Brugada, parte del equipo de investigación, en un modelo animal “demuestra científicamente por vez primera lo que los médicos ya intuíamos por nuestra experiencia clínica diaria y, desde el punto de vista práctico, nos permite extraer tres conclusiones:
-          que el ejercicio físico es beneficioso, salva vidas y previene la muerte súbita
-          que antes de practicarlo o de reanudar su práctica si lo habíamos abandonado durante un tiempo debemos estar seguros de que nuestro corazón funciona con normalidad
-          y, por último, que cualquier persona que practique ejercicio físico de resistencia de forma prolongada debe pasar controles regularmente para estar seguro de que su corazón sigue respondiendo bien al sobreesfuerzo
                Por todo ello el Dr. Brugada, firme defensor de la obligatoriedad de un certificado de aptitud cardiológica antes de practicar deporte, afirmó que, en su opinión, “a todos los niños se les debería realizar una exploración física y un electrocardiograma, ya que todos practican algún tipo de deporte en la escuela y fuera de ella, y sólo en el caso de que haya alguna sospecha de que algo va mal, haríamos otras pruebas”.
                Pero sobre todo, a mi criterio, cualquier persona que haga ejercicio, debería someterse como mínimo a un exámen físico y un EKG de inicio y uno al año, porque como vemos visto, cada vez son más frecuentes las muertes súbitas en deportistas y a las mismas no se les encuentra una clara explicación y este estudio podría ser la llave que abra esta interrogante… 
Bibliografía
Benito B, Gay-Jordi G, Serrano Mollar A, Guasch E, Shi J, Tardif JC, Brugada J, Nattel S, Mont L. Cardiac Arrhythmogenic Remodeling in a Rat Model of Long-Term Intensive Exercise Training.  Circulation. 2011;123:13-22.


lunes, 17 de enero de 2011

Tratamiento de la Hipertensión Arterial en el Adulto Mayor

TRATAMIENTO DE LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL EN EL ADULTO MAYO
Dr. Sergio Castañeda Cerezo, F.A.C.P.
Medicina Interna
Gerontología Sanitaria Aplicada
Reducción de los factores de riesgo
                El informe anual de la American Heart Association (AHA) continuó mostrando que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo y que la HTA y la DM son factores de riesgo clave en la incidencia de la enfermedad cardiovascular (1).
                Sólo la reducción, el control o la eliminación de los factores de riesgo, cuya suma constituye lo que se llama riesgo estratificado, puede reducir la morbimortalidad (2).
                Más del 80% de pacientes hipertensos tienen FRCV adicionales, siendo las más importantes: obesidad, intolerancia a la glucosa, hiperinsulinemia, HDL-C reducido, LDL-C elevado, TG elevados  e HVI  (hipertrofia ventricular izquierda) , teniendo mas del 50% de los pacientes 2 o más comorbilidades  (3).
                Es importante en el tratamiento hacer una clasificación del riesgo estratificado de la HTA, para tomar decisiones acerca del tratamiento, considerándose Riesgo leve, cuando hay una sola enfermedad, moderado con 2 enfermedades y grave, cuando hay tres o más de tres enfermedades.
                Estudios longitudinales han demostrado que la disminución de tan sólo 5 mm de Hg de la PA reduce el riesgo de mortalidad a mediano y largo plazo.
Tratamiento no farmacológico (tabla # 1)
                El estudio Dietético DASH (4, 5) (Enfoques Dietéticos Para Reducir la Hipertensión (en Inglés - Dietary Approaches to Stop Hypertension-) fue conducido en 1997 para resolver un rompecabezas. Los investigadores habían notado que gente que comían dietas con altas dosis de potasio, calcio, magnesio, proteína, y fibra tenían la presión baja.    DASH 2, que añadió una reducción de sodio, disminuyó la alta presión aún más.
                En estudios previos se demostró que los pacientes que consumían dietas con menos sodio y más potasio tenían menos riesgo de desarrollar hipertensión arterial.  Por lo que las intervenciones a largo plazo que disminuyen la ingesta de sodio y aumentan la de potasio podrían disminuir el riesgo de enfermedad cardiovascular  
                Otros datos con respecto a la dieta DASH son: las personas de raza negra parecen ser muy sensibles a los efectos hipotensores de la dieta, además, la dieta DASH se relacionó con una reducción promedio del 8% en las concentraciones de colesterol de las lipoproteínas de baja densidad (LDL), una reducción de la presión arterial sistólica de 6 mm Hg. , y,  las concentraciones de glucosa no se modificaron en grado significativo.
                En los estudios Hypertension Prevention (TOHP) se midió la excreción urinaria de 24 horas de sodio y potasio durante un periodo de 18 meses (TOHP I) y 3 años (TOHP II). Se obtuvo información de 2.275 participantes (76,5%) y se observaron 193 episodios de complicaciones cardiovasculares.  En este estudio se observó una relación lineal entre la razón de excreción sodio-potasio urinario con el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular, y de esta manera se demostró el rol de estos dos electrolitos en su desarrollo, sugiriendo la evidencia disponible que una dieta baja en sodio con mayor consumo de potasio disminuiría la incidencia de enfermedad cardiovascular (6).
                Se ha encontrado también que el cumplimiento de una dieta para el control de la hipertensión arterial reduce el riesgo de enfermedad coronaria e ictus en mujeres de mediana edad (7).
                La buena respuesta a las medidas no farmacológicas se demostró en el estudio TONE, donde casi la mitad de los pacientes (44%), permaneció durante dos años y medio con la presión controlada solo con dieta hiposódica y disminución de peso, sin requerir medicación    (8).
                La suplementación con proteína de Soya ha logrado disminución de la PA sisto/diastólica (9).
Tratamiento farmacológico
                El objetivo del tratamiento debe ser minimizar las complicaciones de la hipertensión. 
                El porcentaje de hipertensos tratados que logra las metas tensionales en cinco países de Europa oscila es menos del 40 % (meta de presión arterial: < 140/90 mmHg). Según los datos de la tercera encuesta nacional de salud americana (NHANES III), en la última década se ha observado una tendencia significativa hacia el mejor conocimiento de los pacientes sobre la PA y la mayor utilización de fármacos antihipertensivos (10); sin embargo, sólo en el caso de los varones se ha observado un aumento significativo en el porcentaje de pacientes controlados. Por el contrario, los datos del Health Survey for England (encuesta de salud de Inglaterra) muestran que el control de la PA ha experimentado un incremento en ambos sexos (11). Estos datos tan halagüeños de un país europeo podrían explicarse por el innovador sistema de compensación a los profesionales médicos por el control de los factores de riesgo cardiovascular (12,13).
                El número de agentes antihipertensivos necesarios para alcanzar las metas de presión arterial en Adultos Mayores es de alrededor de dos a tres medicamentos, como lo han demostrado múltiples estudios.  En siete estudios doble ciego controlados con placebo se necesitó más de  dos  drogas para el logro del objetivo de control de la PA (14,15).  En el estudio  Hypertension Optimal Treatment (HOT), por ejemplo, 68% de los pacientes requirieron más de un agente (16). En el estudio United Kingdom Prospective Diabetes Study (UKPDS), 29% de los pacientes requirieron 3 o más agentes para alcanzar el objetivo de PA de 144/82 mm Hg a 9 años después de la randomización (17).
                Los beneficios del tratamiento de la HTA en los adultos mayores esta demostrado en varios estudios (Tabla # 2).
                Tanto en el JNC-7 (Seventh Report of the Joint National Committee on Prevention, Detection, Evaluation, and Treatment of High Blood Pressure) como en las guías europeas en la población  Adulta Mayor los valores de PA debieran ser inferiores a 140/90 y en los diabéticos o portadores de insuficiencia renal crónica, los valores debieran ser menores de 130/80. Pero, desde el punto de vista del geriatra, cabe preguntarse si estas cifras son adecuadas para todos los pacientes adultos mayores, considerando que muchos de ellos tienen tendencia a las caídas, a hipotensión o sufren trastornos del equilibrio o de la marcha.
                Según un reciente estudio en pacientes de 75 a 84 años de edad  es importante que los niveles de PA estén más bajos de 150/85 (18).
                En cuanto al tratamiento antihipertensivo, se ha demostrado que una reducción sostenida de la presión diastólica, entre 5 y 6 mmHg, durante cinco años, reduce en 42% el riesgo de presentar un accidente vascular cerebral, lo que es significativo.    Por otra parte, una disminución sostenida de la presión sistólica, entre 10 y 12 mmHg, durante tres a cinco años, reduce en 37% el riesgo de infarto cerebral (19,20).
                El metaanálisis conocido como Blood Presure Treatment Triallists Collaboration, que involucró más de 29 ensayos y aproximadamente 160 mil personas con una edad promedio de 65 años, demostró que todas las familias de antihipertensivos disminuían de manera similar las cifras de PA y que reducían los eventos vasculares en los diferentes lechos arteriales (21,22).
                Por otro lado, si no coexistieran contraindicaciones o co-indicaciones para drogas particulares, es razonable el comienzo con bajas dosis de un diurético tiazídico, como se usó en el estudio SHEP.  Sin embargo, en ensayos a corto plazo, los antagonistas cálcicos y los IECAs han mostrado reducir la PAS efectivamente y pueden ser usados en contexto clínico apropiado. Los beta-bloqueantes son menos efectivos como monoterapia en la HSA. La terapia combinada es frecuentemente requerida y puede ser efectiva y bien tolerada si la elección es cuidadosa (23).
                Staessen y colaboradores publicaron en 2000 una revisión de todos los trabajos dedicados al tratamiento de la HSA  (hipertensión sistólica aislada) con distintos fármacos, para evaluar si el tratamiento farmacológico alteraba o no el curso de esta patología  y los autores observaron reducciones en las tasas de mortalidad total, mortalidad cardiovascular y eventos cardiovasculares en general (24), hallazgos confirmados en otro estudio más reciente (25).
                En la hipertensión arterial existen los 3 componentes que facilitan la formación de trombos, al que se agrega un bajo grado de inflamación que también es un elemento protrombótico.   En el balance coagulación-fibrinólisis, el tratamiento antihipertensivo puede reducir la frecuencia de los episodios trombóticos independientemente del efecto antihipertensivo.
Tratamiento de la hipertension arterial en pacientes muy ancianos
                En octogenarios hay pocos ensayos clínicos y se dispone de poca información.  De los seis ensayos principales, se deduce una disminución del riesgo relativo de ACV de un 34 % y de IC del 39 %. Sin resolver la cuestión del aumento de la mortalidad global (26,27).
                En mayo de 2008 se publicó el estudio HYVET (Hypertension in the Very Elderly Trial) que confirmó el beneficio del tratamiento médico en pacientes mayores de 80 años de edad, documentándose nuevamente un aumento de la mortalidad global, aunque no estadísticamente significativa. El diseño principal del estudio se lleva a cabo con más de dos mil pacientes asignándolos a dos brazos diuréticos vrs. Placebo (28).
                Consistió en asignar a 3.845 individuos en forma aleatoria para recibir placebo o indapamida en dosis de 1,5 mg de liberación retardada, más perindropil, un IECA, en caso de que no se lograran las metas de presión preestablecidas (29).
                Los resultados del HYVET indican que el tratamiento antihipertensivo con indapamida (liberación prolongada, 1.5mg) con o sin 2 a 4 mg de perindopril, reduce significativamente el riesgo de muerte por ACV y la muerte por cualquier causa en los pacientes de edad muy avanzada. Se apreció una asociación linear entre la PA y la reducción de la incidencia de ACVs. Un hallazgo inesperado fue la reducción del riesgo de muerte por cualquier causa en el grupo de tratamiento activo, haciendo del HYVET uno de los pocos estudios de hipertensión que muestra beneficio de la reducción de la PA en la mortalidad. Asimismo, como en la mayoría de estudios, la población del HYVET era, en general, más saludable que la de la población general, por lo que la extrapolación de los resultados a una población más deteriorada seria prematura. Una posible limitación y un reto del estudio fue la adecuada recolección de la información para validar los resultados, especialmente de los pacientes que murieron en casa sin recibir atención médica directa. Las muertes rápidas e inexplicadas fueron atribuidas a causas cardiovasculares. En el paciente mayor es difícil establecer la causa exacta de la muerte.
En los pacientes con HTA sistólica sostenida y superior a 160 mmHg, los resultados de este estudio apoyan la reducción de la PA, con Indapamida con o sin Perindopril, a un nivel de 150/80 mmHg. No se puede establecer si reducciones mayores son más beneficiosas ( 30).

                Como primera conclusión, el estudio mostró que el uso de indapamida, con o sin perindopril, es efectivo para bajar la presión arterial. El hallazgo más relevante fue que el tratamiento de la HTA en ancianos mayores de 80 años redujo la muerte por causa cardíaca (infarto, insuficiencia cardíaca fatal o muerte súbita) en 39%, la mortalidad general en 21% y la mortalidad por causas cardiovascular en 33%. En cuanto a morbilidad, hubo una reducción de 64% en la incidencia de insuficiencia cardíaca.
                Como consideraciones iniciales en el tratamiento de los Adultos Mayores con HTA se debe tomar en cuenta la cantidad de vida en relación a la calidad, se debe de iniciar el tratamiento con dosis bajas y vigilar si presentan hipotensión ortostática a nivel domiciliario, regular la dosis y usar terapia combinada y en pacientes en los que se sospeche hipotensión ortostática se justifica  el MAPA, de igual manera que en diabéticos.
Cifras tensionales deseables en personas de edad muy avanzada
                En el estudio efectuado por Cruickshank y sus colaboradores, que fue publicado 1987 (31), se demostró que un umbral de PA de 150/90 mmHg era el adecuado, dado que por encima de estos valores se detectaba un aumento en la incidencia de eventos cardíacos. Luego se discutió mucho acerca de la relación en forma de J entre descenso de la PA y eventos cardíacos. En el estudio de Coope y Warrender (32) se observó esta curva en relación con la PAD y  en el estudio EWPHE, ya mencionado,  se sugirió en relación con la PAS. Los datos indicaron que los enfermos con las cifras más bajas de PAS y PAD presentaban más patología subyacente en comparación con los individuos con cifras de PA más elevadas. Sin embargo, y llamativamente, la curva en forma de J también se comprobó en el grupo placebo.
                Los autores del estudio SHEP (Systolic Hypertension in the Elderly Program) (33) concluyeron que existía este tipo de curva entre PAS y mortalidad total, pero la reducción de la PAD de 77 a 68 mmHg reducía la incidencia de infarto de miocardio.   Según la revisión de toda la información disponible la hipótesis no parece reunir aval suficiente, comenta el autor del estudio. El estudio SHEP fue el primero en demostrar categóricamente que el tratamiento de la HSA reducía la mortalidad y la morbilidad, por ello, recientemente el comité de la Organización Mundial de la Salud estableció que la PAD y la PAS  deberían  ser consideradas en el momento de clasificar la hipertensión. Tampoco parece haber ninguna base científica que avale el concepto de una PAS de 100 más la edad como valor límite aceptable. De hecho, la idea que ha surgido en los últimos años es considerar que cuanto más baja la PA, mejor la evolución. No obstante, añade el autor, debería evitarse un descenso excesivo en personas de edad muy avanzada.
                El estudio HOT ((Hypertension Optimal Treatment) al igual que el UKPDS ((United Kingdom Prospective Diabetes Study), no demostraron que un descenso dela PA diastólica a valores menores de 80 mmHg deba ser un objetivo terapéutico, aunque sí confirmaron que un descenso más significativo de la PA es mejor que un descenso menos significativo, lo que indica que, el intento fallido de descender la PA diastólica en pacientes hipertensos diabéticos a menos de 80 mmHg fue beneficioso.
                               En los últimos años los resultados de los estudios ONTARGET, TRANSCEND (Telmisartan Randomised AssessmeNt Study in ACE iNtolerant subjects with cardiovascular Disease) (33) y ACCOMPLISH (Avoiding Cardiovascular Events through Combination Therapy in Patients Living with Systolic Hypertension)  (34) han mantenido candente el debate sobre la máxima reducción de la presión arterial (PA) y el tratamiento combinado óptimo.
                En el primero de los mencionados estudios se cuestionó definitivamente el concepto "cuanto más baja la PA en un paciente hipertenso arterial, mejor" y planteó la necesidad de revalorizar los objetivos terapéuticos en esta enfermedad, así como las herramientas con las que estos se deben alcanzar. Para justificar este hecho, se está especulando que puede haber un efecto de curva en J, que el 70% de los pacientes incluidos presentaban enfermedad coronaria y que se obtuvo reducciones significativas de PA especialmente en el grupo tratado con la combinación ramipril y telmisartán (35).
                En el análisis  post hoc del estudio INVEST (36), que incluyó pacientes hipertensos con cardiopatía isquémica, los cuales fueron randomizados a un tratamiento basado en verapamil versus otro basado en atenolol, un descenso de la PA sistólica por debajo de 140 mmHg en sujetos hipertensos de más de 70 años incrementa la morbimortalidad cardiovascular, y un descenso de la PA diastólica por debajo de 84 mmHg aumenta la incidencia del punto final primario.
                En base de los estudios anteriores en un análisis retrospectivo,  del estudio ONTARGET, en sujetos con PA de 130 mmHg y alto riesgo cardiovascular, un descenso de la PA aumenta significativamente la mortalidad cardiovascular.
                Por lo que lo expresado, desde hace dos décadas, por autores como Glynn y Cruickshank , que han sostenido que, en realidad, cuanto más bajo peor, y estudios como INVEST (International Verapamil Trandolapril Study) y ONTARGET parecen confirmar esta hipótesis (37).
                Por todo ello, las observaciones derivadas de dichos estudios,  han provocado que en las últimas semanas la Sociedad Europea de Hipertensión haya publicado una reevaluación de las Guías Europeas para el Tratamiento de la Hipertensión y, entre otras opiniones importantes de estos expertos, se deben destacar las siguientes (38):
1) "... en hipertensos gerontes el beneficio de bajar la PA sistólica a menos de 140 mmHg nunca ha sido testeado en ensayos clínicos controlados...";
2) "... la recomendación de guías previas de alcanzar una PA sistólica menor de 130 mmHg en pacientes diabéticos o de muy alto riesgo cardiovascular puede ser inteligente, pero no está consistentemente apoyada por ensayos clínicos controlados...";
3) "... sobre la base de las evidencias actuales, parece prudente recomendar un descenso de la PA sistólica/diastólica a valores dentro del rango de 130-139/80-85 mmHg, y posiblemente lo más cercano posible a los rangos inferiores de estos valores en todos los pacientes hipertensos

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Tabla # 1 – Tratamiento no farmacológico
Modificación de los estilos de vida
Reducción aproximadamente de la PA             ( mm de Hg)
Reducción de peso
5 -10 mm Hg / 10 kg de pérdida de peso
Adopción del plan DASH de dieta y  DASH 2

8 – 14 mm de Hg
Reducción del sodio dietético
2 – 8 mm de Hg
Actividad física
4 – 9 mm de Hg
Consumo moderado de alcohol
2 – 4 mm de Hg




Tabla  # 2
Evento
EWPHE
STOP
BMRC
SHEP
Stroke
36
47 (x)
25
33 (x)
Enfermedad arterial coronaria

20

13 (x)

19

27 (x)
Insuficiencia cardíaca congestiva

22

51 (x)

No evaluada

55 (x)
Todas las enfermedades cardiovasculares

29 ( x)

40 (x)

17 (x)

16 (x)

 (x) Indica que el tratamiento con la droga activa fue mejor que el placebo con una significación al nivel del 5 %. EWPHE: European Working Party on Hypertension in the Elderly. STOP: Swedish Trial in Old Patients Whit Hypertension. BMRC: British Medical Research Council. SHEP: Systolic Hypertension in the  Elderly Program