lunes, 28 de marzo de 2022

Sputnik V protection from COVID-19 in people living with HIV under antiretroviral therapy

 Sputnik V protection from COVID-19 in people living with HIV under antiretroviral therapy 

Vladimir A. Gushchin,a Elena V. Tsyganova,b Darya A. Ogarkova,a Ruslan R. Adgamov,a Dmitry V. Shcheblyakov,a Nataliia V. Glukhoedova,b Aleksandra S. Zhilenkova,b Alexey G. Kolotii,c Roman D. Zaitsev,c Denis Y. Logunov,a Alexander L. Gintsburg,a and Alexey I. Mazus b 

* a Federal State Budget Institution “National Research Centre for Epidemiology and Microbiology named after Honorary Academician N F Gamaleya” of the Ministry of Health of the Russian Federation, Moscow, Russia b Moscow City Center for AIDS Prevention and Control, Moscow, Russia c Autonomous Noncommercial Organization, Moscow Center for Innovative Technology in Health Care, Moscow, Russia 

Summary 

Background HIV-infection is known to aggravate the course of many infectious diseases, including COVID-19. International guidance recommends vaccination of HIV+ individuals against SARS-CoV-2. There is a paucity of data on epidemiological efficacy assessment of COVID-19 vaccines among HIV+. This paper provides a preliminary assessment of Sputnik V vaccine effectiveness in HIV+ patients on antiretroviral therapy (ART). 

Methods We performed a retrospective cohort study to assess the effectiveness of the standard Sputnik V vaccination regimen in 24,423 HIV+ Moscow residents during spring - summer 2021, that included dominance of delta variant, with estimation of hospitalization and severe illness rates in vaccinated and unvaccinated patients. Data were extracted from the Moscow anti-COVID-19 vaccination and COVID-19 incidence Registries. 

Findings The data obtained indicate that Sputnik V epidemiological efficiency in the entire cohort of HIV+ on ART was 76¢33%; in HIV+ with CD4+ ≥ 350 cells/µl, vaccine efficiency was 79¢42%, avoiding hospitalization in 90¢12% cases and protecting from the development of moderate or severe disease in 97¢06%. For delta variant in this group the efficiency was 65¢35%, avoiding the need for hospitalization in 75¢77% cases and protecting from the development of moderate or severe disease in 93¢05% of patients. There was a trend, although not statistically significant, of declining vaccine efficiency in immune-compromised individuals (CD4+ < 350 cells/µl). 

Interpretation The study suggested epidemiological efficiency of immunization with Sputnik V in HIV+ ARTtreated patients for the original and delta SARS-CoV-2 variants. 

Funding Ministry of Health of Russia and Moscow Healthcare Department. Copyright  2022 The Authors. 

Published by Elsevier Ltd. This is an open access article under the CC BY license (http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/)

lunes, 21 de marzo de 2022

Sobre el Dengue

 Exclente artículo para leer.

Dengue: ¿La otra pandemia? https://gt.oceanomedicina.com/magazine/actualidad-gt/dengue-la-otra-pandemia/

Más sobre el Covid-19

 




viernes, 4 de marzo de 2022

 




Añadir un nuevo medicamento frente a maximizar la dosis para intensificar el tratamiento de la hipertensión en adultos mayores: estudio observacional retrospectivo

Aubert CE, Sussman JB, Hofer TP, et al.
Ann Intern Med. 2021 Dec 21; 174(12): 1666-1673.
Hay 2 estrategias para intensificar el tratamiento antihipertensivo cuando no se alcanza la presión arterial objetivo, agregar un nuevo medicamento y maximizar la dosis. Se desconoce cuál es la mejor estrategia. Con el fin de evaluar la frecuencia de cada tipo de intensificación, así como la asociación de cada método con la sostenibilidad de la intensificación y el seguimiento de la presión arterial sistólica (PAS), se llevó a cabo un estudio de cohortes retrospectivo, a gran escala, de base poblacional. En el marco de la Veterans Health Administration (2011 a 2013), se incluyeron adultos de 65 años o más con hipertensión, una PAS de 130 mmHg o más, y al menos 1 medicamento antihipertensivo en una dosis menor que la máxima.

Entre 178.562 pacientes, 45.575 (25,5%) tuvieron intensificación al agregar un nuevo medicamento y 132 987 (74,5%) al maximizar la dosis. En comparación con la dosis máxima, la adición de un nuevo medicamento se asoció con una menor sostenibilidad de la intensificación (efecto promedio del tratamiento, −15,2% [IC 95% −15,7% a −14,6%] a los 3 meses y −15,1% [−15,6% a −14,5%] a los 12 meses) pero una reducción ligeramente mayor en la PAS media (−0,8 mmHg [−1,2 a −0,4 mm Hg] a los 3 meses y −1,1 mmHg [−1,6 a −0,6 mm Hg] a los 12 meses).

Se concluye que la adición de un nuevo medicamento antihipertensivo fue menos frecuente y se asoció con una menor sostenibilidad de la intensificación, pero con una reducción ligeramente mayor de la PAS. Los ensayos clínicos proporcionarían un apoyo más definitivo estos hallazgos.

lunes, 28 de febrero de 2022

Melatonina y Covid-19

 



Revisión: En pacientes con COVID-19, se evaluaron los efectos de la melatonina frente al control sobre las tasas de recuperación clínica, el ingreso en la UCI y la mortalidad.

Lan SH, Lee HZ, Chao CM, et al. Eficacia de la melatonina en el tratamiento de pacientes con COVID-19: una revisión sistemática y un metanálisis de ensayos controlados aleatorios. J Med Virol. 2022 Ene 14. doi: 10.1002/jmv.27595.

Este estudio investigó el efecto de la melatonina en los resultados clínicos en pacientes con enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19). Se hicieron búsquedas de ensayos controlados aleatorios (ECA) publicados antes del 11 de septiembre de 2021 en PubMed, the Web of Science, la Cochrane Library, Ovid MEDLINE y Clinicaltrials.gov. Solo se incluyeron los ECA que compararon la eficacia clínica de la melatonina con un placebo en el tratamiento de pacientes con COVID-19. La medida de resultado primaria fue la tasa de recuperación clínica. Se incluyeron tres ECA en este metanálisis. Melatonina 3 mg tres veces al día se administró en un ECA, y 3 o 6 mg al día antes de acostarse en los otros dos ensayos. La duración del tratamiento fue de 14 días en dos ECA y de 7 días en un ensayo. Las tasas de recuperación clínica fueron del 94,2% (81/86) y del 82,4% (70/85) en los grupos de melatonina y control, respectivamente. En general, los pacientes que recibieron melatonina tuvieron una tasa de recuperación clínica más alta que los controles (odds ratio [OR]: 3,67; IC del 95%: 1,21-11,12; I2 = 0%, p = 0,02). El riesgo de ingreso en la unidad de cuidados intensivos fue numéricamente menor en el grupo de melatonina que en el grupo de control (8,3% [6/72] vs. 17,6% [12/68], OR: 0,45; IC del 95%: 0,16-1,25; I2 = 0%, p = 0,13), y el riesgo de mortalidad fue numéricamente menor en el grupo de melatonina que en el grupo control (1,4% [1/72] vs. 4,4% [3/68], OR: 0,32; IC del 95%: 0,03-3,18; I2 = 0%, p = 0,33). En conclusión, la melatonina puede ayudar a mejorar los resultados clínicos de los pacientes con COVID-19.

viernes, 18 de febrero de 2022

Para leer y reflexionar

                  


                                                                                               18 de febrero de 2022


Por Elda Cantú

Senior News Editor, Latin America

 

Cada vez estamos más cansados y, en parte, esto se debe a que cada vez trabajamos más.

En Estados Unidos, un estudio de Harvard reveló que al principio de los confinamientos pandémicos la jornada laboral aumentó en promedio 8,2 por ciento. Es una transformación muy ligada al trabajo remoto que, tras la apariencia de flexibilidad y conveniencia, escribe Elizabeth Spiers en Opinión, beneficia más a los empleadores: nuestra casa ha dejado de ser un hogar y se ha convertido en oficina, escuela, guardería y a veces hasta en hospital.

 

Sin embargo, como observa Spiers, “los empleadores que se preocupan por sus trabajadores deberían ser conscientes de que la falta de límites es un factor que contribuye en gran medida al desgaste profesional”.


Ese agotamiento laboral, también llamado burnout, tiene efectos que superan al cansancio crónico y los especialistas aconsejan identificar sus síntomas a tiempo. Nuestros cuerpos “no fueron diseñados para el tipo de estresores que enfrentamos hoy”, dijo Christina Maslach, psicóloga social en la Universidad de California, Berkeley, especialista en desgaste laboral.

 

De hecho, esta semana leía un artículo que describía esa sensación de cansancio y apatía que afecta todas las áreas de nuestra vida y que, con razón, parece habernos envejecido prematuramente.

Pero ¿qué podemos hacer? ¿Resistir o renunciar?

 

En Estados Unidos 4,5 millones de trabajadores presentaron su renuncia en noviembre. Se calcula que en la segunda mitad de 2021, en plena pandemia, 25 millones de empleados abandonaron el trabajo, en un fenómeno masivo que en español se ha bautizado como la Gran Dimisión o Gran Renuncia.


Ilustración por María Jesús Contreras

 

“Esenciales o no esenciales, a distancia o en persona, a casi nadie que conozco le gusta mucho el trabajo en este momento”, escribía esta semana Noreen Malone en un largo ensayo con el que vale la pena sentarse a reflexionar. “La principal emoción que suscita un empleo ahora mismo es la determinación de aguantar: si logramos superar los próximos meses, quizá las cosas mejoren”.

Esa perseverancia o aguante puede resultarte familiar: dadas las circunstancias del empleo en América Latina, algunos podemos pensar que resulta absurdo que tantas personas dejen de trabajar voluntariamente en plena crisis económica.

 

Sin embargo, el texto explora una idea provocadora: que estamos en una época de profundos cambios laborales informados por una actitud que Malone llama antiambición: un rechazo a las condiciones de trabajo actual y al empleo como un modo de realización vital. ¿También sufres el desgaste laboral? ¿Te replanteas tus objetivos profesionales? Participa en la conversación.

sábado, 5 de febrero de 2022

Covid - 19 y mortalidad de la región de las américas.

 


COVID en región PAHO AMÉRICA primera causa de muerte en 2021


https://bit.ly/34mZWpb
https://twitter.com/SAM_MedInterna/status/1489930626992066562?s=20&t=5wof41nQpCH5NA4yCFgCpA